Cada comportamiento tiene una razón de ser. El método ABC puede ayudar a los padres a comprender qué puede estar sucediendo en torno a un comportamiento y cómo podemos apoyar a nuestro hijo.

A = Antes del comportamiento

¿Qué sucedió justo antes?

Pensar en:

  • ¿Qué estaba haciendo mi hijo?
  • ¿Les pedí que hicieran algo?
  • ¿Ha cambiado algo?
  • ¿Querían algo?

Ejemplo: “Es hora de apagar el iPad.”

B = El comportamiento

¿Qué hizo mi hijo?

Intenta describir con exactitud lo que viste o escuchaste, en lugar de usar etiquetas.

En lugar de:

❌ “Estaba siendo difícil.” Prueba con:

✅ “Lloró, gritó y se dejó caer al suelo.”

C = Después del comportamiento

¿Qué sucedió justo después?

Pregúntate:

  • ¿Qué hice?
  • ¿Qué recibió mi hijo?
  • ¿Qué evitó o de qué escapó mi hijo?
  • ¿Ha cambiado algo?

Ejemplo: Mamá devuelve el iPad después de que el niño llora.

Resumiendo todo A — Antes: “Es hora de apagar el iPad”. B — Comportamiento: El niño llora y se tira al suelo. C — Después: El padre/madre devuelve el iPad.

Ahora podemos preguntarnos: «¿Qué podemos hacer de manera diferente la próxima vez?». Por ejemplo, los padres podrían preparar al niño para la transición, usar un temporizador, ofrecerle opciones o enseñarle a pedir más tiempo de forma apropiada.

El ABC en la vida cotidiana

Los padres pueden utilizar este enfoque durante las rutinas diarias, como por ejemplo:

  • 🛒 Compras: “¡Quiero eso!” → llorando → el padre/madre le da el artículo
  • 🍽 Hora de comer: El niño rechaza la comida → el padre le ofrece un alimento que prefiere
  • 🛁 Hora del baño: “Es hora del baño” → el niño se escapa → el baño se retrasa
  • 📱 Tiempo de pantalla: “El iPad ya está listo” → el niño llora → se devuelve el iPad
  • 🛏 Hora de dormir: “Es hora de ir a la cama” → el niño pide otro cuento → el padre o la madre lee otro cuento

Un sencillo recordatorio para los padres

Pausa → Mira → Piensa

  • Pausa: ¿Qué acaba de pasar?
  • Mira: ¿Qué hizo mi hijo?
  • Piensa: ¿Qué pasó después?

El método ABC no se trata de culpar a los padres ni a los hijos. Es simplemente una herramienta que nos ayuda a comprender patrones y a encontrar maneras de hacer que las rutinas diarias sean más fáciles y exitosas.