
Los niños aprenden mejor las expectativas cuando los adultos les explican claramente lo que deben hacer, les brindan el apoyo adecuado y refuerzan sus intentos exitosos. Las expectativas deben adaptarse al nivel de desarrollo, el estilo de comunicación y las necesidades de cada niño.
- Dígale a su hijo qué DEBE hacer. En lugar de centrarse únicamente en lo que el niño NO debe hacer, describa el comportamiento esperado.
- En lugar de: “No corras.” – Prueba con: “Camina a mi lado.”
- Las instrucciones deben ser breves y claras. Utilice un lenguaje sencillo y concreto. Evite dar varias instrucciones a la vez, ya que el niño podría tener dificultades para procesar varios pasos simultáneamente.
Utilice apoyos visuales (imágenes, listas de verificación, pizarras blancas).
- Demuestra el comportamiento esperado (por ejemplo, saludando a la gente).
- Refuerza el comportamiento adecuado en el momento (¡Muy bien por ponerte los zapatos cuando te lo pidieron!).
- Ofrecer opciones cuando sea apropiado.
- Prepara a tu hijo/a para los cambios (10 minutos antes de la hora del baño).
- Evita decir demasiados “No”.
- Deje tiempo para procesar la información. Después de dar una instrucción, déle al niño suficiente tiempo para procesarla y responder. Repetir la instrucción muchas veces o añadir instrucciones adicionales de inmediato puede dificultar la respuesta de algunos niños.
- Practica la expectativa más allá de los comportamientos. (Trabaja en esperar, pedir ayuda o recoger).
