La Operación Motivadora (OM) es todo aquello que:

  1. Cambia cuánto desea su hijo algo (lo hace más o menos valioso), y
  2. Modifica el comportamiento (hace que un comportamiento sea más o menos probable para conseguir eso)

Por qué es importante

  • Previene comportamientos problemáticos antes de que comiencen
  • Hace que el aprendizaje sea más fácil y exitoso
  • Permite responder de manera más eficaz en el momento

Por ejemplo: si su hijo lleva un tiempo sin comer, la comida se vuelve más valiosa — es más probable que pida, agarre o se enfade para conseguirla. El hambre es una OM.

Ejemplos cotidianos

  • Privación del sueño — la atención o la comodidad se vuelven más valiosas: más quejas y apego
  • Demasiado tiempo frente a la pantalla — las pantallas pierden valor: menos motivación para ganarlas
  • Recibir un “no” con frecuencia — la atención puede volverse más valiosa: más intentos de obtener una reacción

Cómo “establecer” OMs útiles

No está creando motivación de la nada: está organizando el entorno para que su hijo quiera comunicarse o comportarse de forma adecuada.

  1. Controle el acceso (pero de forma justa) — mantenga los artículos preferidos a la vista, pero no disponibles libremente. Un juguete en un estante hace más probable que el niño lo pida.
  2. Utilice porciones pequeñas — dé un poco a la vez. Unas pocas galletas en lugar de la bolsa entera crean más posibilidades de pedir adecuadamente.
  3. Rote los juguetes y las actividades — la novedad aumenta la motivación. Guarde los juguetes y vuelva a mostrarlos más tarde: volverán a sentirse “nuevos”.
  4. Cree oportunidades para pedir ayuda — un recipiente cerrado significa que el niño necesita ayuda, lo que crea una oportunidad de comunicación.
  5. Limite (no elimine) el acceso constante — si algo está siempre disponible, pierde valor. El equilibrio es clave: evite la sobrecarga de frustración.

Una advertencia

No abuse de las OMs de forma que generen angustia (por ejemplo, privación extrema). El objetivo es fomentar la comunicación y el comportamiento positivo, no la frustración.